lunes 23 de noviembre de 2009


Los sindicatos sin norte Miguel Ángel Rodríguez

¿Qué es el diálogo social? ¿Es, acaso, eso que dicen los representantes sindicales, de los representantes sindicales, que deben de ser los contratos laborales de los que no están representados por los representantes sindicales?
Los sindicatos caminan sin norte, con una misión diseñada en el Siglo XIX que se ha quedado vieja, y no han tenido la capacidad ni la sagacidad de cambiar.
Personalmente, fui defensor de los sindicatos. Creo que, gracias a ellos, España alcanzó cotas de solidaridad que se necesitaban. El mundo llegó a esa altura necesaria en el cuidado de los más débiles.
¿Hoy?
Hoy los sindicalistas aparecen ante la sociedad más cerca del papel de parásitos que de ayuda al trabajador: realmente, al sindicalista profesional no le importa quién queda en el paro, quién no tiene trabajo, sino su propio salario. La caridad bien entendida empieza por ellos mismos.
Hay dos grupos sociales que no se han tocado desde la transición: los nacionalismos y el sindicalismo. Ambos perviven como si ni España ni el mundo hubieran evolucionado.
No hay gente menor de 40 años —o muy pocos— afiliada a los sindicatos. Porque son organizaciones que no funcionan para la gente del siglo XXI. Solo los mantiene el Estado. Ya da igual ser sindicalista que pirata de Somalia: si tienes capacidad de presionar, siempre cobras con este gobierno socialista.
¿Diálogo social?: imaginábamos que eso era conseguir un trabajo, un sueldo, una dignidad.
¿Para eso ayudan los sindicatos?: hoy por hoy, no


Diálogo de sordos Joaquín Leguina

Los métodos y estructuras construidos en el campo laboral durante la Transición exigen para su funcionamiento no sólo del diálogo social , también del acuerdo en “las alturas” (cúpulas sindicales, patronales y gubernamentales) y en la base (ciertos convenios colectivos, diálogo y acuerdo dentro de las empresas, etc.). Pues bien, sin acuerdos en “las alturas” que marquen el terreno de juego y sin normas legales consensuadas, las cosas en el campo laboral tienden a ponerse feas y conducen a conflictos y enfrentamientos (huelgas, manifestaciones…) que bajo el ambiente de consenso no se producen o se producen en menor cuantía.
Yo creo que la decisión del Gobierno anunciando su renuncia a legislar en este campo, sin previo consenso entre los agentes sociales, entregaba a ambos (patronal y sindicatos) el derecho de veto y ello ha propiciado la ruptura del diálogo entre sindicatos y patronal, lo cual no ha traído sino malas consecuencias, aunque ahora ese desencuentro se haya visto atemperado al desbloquearse el proceso de los convenios colectivos. Ya es algo, pero las fuerzas sociales están perdiendo la ocasión de intentar arreglar, de consuno, un mercado laboral –el español- que es un desastre.
Un mercado laboral con una capacidad de expulsión hacia el paro de millones de trabajadores, sin que nadie parezca estar dispuesto a tomar nota de lo que ocurre en países próximos (Alemania y Francia sin ir más lejos, por no hablar de los nórdicos). Un mercado laboral marcado por la ineficiencia que trae aparejada la temporalidad. Una temporalidad que en la mayor parte de los casos consiste en encadenar contratos efímeros sobre una persona que se ve así imposibilitada para alcanzar la estabilidad y promoción profesional a la que tiene derecho. Un mercado laboral que trabaja en contra de la productividad.

domingo 22 de noviembre de 2009

Las agresiones de hijos a padres se doblan en dos años y el 40% son de chicas


El número de agresiones de hijos menores a sus padres e incluso abuelos se han doblado en los dos últimos años -de 2.000 denuncias se ha pasado a 4.000-, de las cuales más del 40% corresponden a chicas, ha explicado en una entrevista con Efe la Fiscal de Sala Coordinadora de Menores, Consuelo Madrigal.Este tipo de violencia es uno de los que más preocupa a Consuelo Madrigal, que tomó posesión de su cargo en 2008, pues es uno de los delitos que más está creciendo y, actualmente, está preparando una circular dirigida a los fiscales de toda España sobre este asunto.El aún borrador se centra en el análisis de los recursos que prevé la ley del Menor, en aclarar ciertos puntos en la labor del fiscal y en extremar la sensibilidad cuando se recibe la denuncia, "momento en el que los padres, abuelos u otros familiares están cargados de emociones, se sienten sobrepasados e impotentes y los chicos tienen un discurso poco racional". Según sus datos, los delitos de violencia doméstica cometidos por menores en 2007 sumaron casi 2.000 y en el 2008 fueron 4.000, aunque "probablemente" la cifra sea aún mayor porque muchos casos no salen a la luz ni llegan al juzgado.Llama la atención, según la Fiscal de Sala, que hace pocos años el 80% de los agresores eran varones y el 80% de las víctimas madres, y ahora la madre continúa siendo la principal agredida, pero la proporción de hijas violentas supera el 40%. Aunque no hay un perfil sociológico o psicológico de los menores que cometen estos delitos, sí se detecta una mayor proporción del fenómeno entre las familias monoparentales y aquellas en las que pese a haber un padre su figura está muy ausente, según Madrigal.La medida más frecuente y eficaz que adoptan los tribunales en estos casos es ordenar la convivencia del menor en un grupo familiar educativo, porque implica proteger a la familia amenazada, alivia la tensión y el menor recibe tratamiento psicológico y terapéutico. En la mayoría de los casos, el proceso acaba con éxito. Por otro lado, Consuelo Madrigal ha llamado la atención respecto a que los problemas de autoridad, indisciplina y déficit educativo están siempre detrás de los jóvenes que se confrontan con la ley: "la mayoría proceden de un fracaso de la escuela y/o de la familia".En este sentido, la fiscal no ha estimado irrelevante el cuidado de las formas y el lenguaje, mostrándose a favor, por ejemplo, del uso del usted en los centros docentes; no sólo cuando el niño se dirija al maestro sino también hacia la cocinera del comedor, el conductor de la ruta, etcétera, porque "todos ellos le están ayudando en su proceso de formación". El mayor número de delitos que cometen los jóvenes son las lesiones que se producen entre ellos en peleas, sobre todo en lugares de ocio, seguidos de robos con violencia y hurtos.Los que más han crecido son los delitos contra la seguridad vial, pero se debe a que se han convertido en delitos las conductas típicamente juveniles que antes eran infracciones administrativas, (por ejemplo conducir sin carné), ha añadido. Aunque los homicidios también se han incrementado, estos "en realidad son muy puntuales y en la mayoría de las ocasiones son imprudentes, accidentes de tráfico, disparo fortuito de un arma de fuego...."."Muchos de los comportamientos delictivos pasan con la madurez y acaba el proceso educativo", ha concluido la Fiscal, en cuya opinión la ley del Menor es mejorable desde el punto de vista técnico, pero también es una norma que no sólo ha dado un sistema judicial juvenil que exige responsabilidad penal, sino la ocasión de que los jóvenes puedan reinsertarse y enmendar sus

El Gobierno reclama a los ayuntamientos suelo para las mezquitas


La directora general para la Integración de Inmigrantes del Ministerio de Trabajo, Estrella Rodríguez, ha instado a los ayuntamientos españoles a que faciliten suelo para la construcción de mezquitas "igual que se dan terrenos para la Iglesia católica". Rodríguez ha hecho esas declaraciones a los periodistas tras participar en la jornada de clausura del congreso internacional 'Diálogo Mediterráneo Norte-Sur. Educación y Migraciones', que se celebra en Alicante organizado por Casa del Mediterráneo.Según la directora general de ese Ministerio, los ayuntamientos españoles deben hacer un "esfuerzo" para tratar de dar un espacio público a las distintas confesiones religiosas con el fin de que éstas "tengan un lugar digno". "No podemos tener a personas que profesan la fe musulmana en garajes o mezquitas improvisadas", ha subrayado antes de proseguir que las corporaciones locales deben realizar un proceso de explicación a los vecinos para transmitir que los inmigrantes deben disponer de "un espacio público decente"."Hay que crear un modelo social porque si se ayuda a una religión hay que ayudar a otras. Esto es garantía de futuro porque si una persona siente que se respeta su religión y cultura, a continuación va a respetar la religión y cultura del de al lado", ha argumentado. Rodríguez ha indicado que en España hay buenos y malos ejemplos de actitud de ayuntamientos en este sentido, y ha destacado que algunos consistorios han demostrado "muy buenas prácticas" con un proceso "muy garantista" en el que trabajan con las asociaciones de vecinos "explicando y promoviendo ese espacio".En términos generales, ha opinado que se está construyendo "un proceso de integración muy interesante en este país" para, "al igual que con la Iglesia católica", garantizar los derechos de los musulmanes, judíos y evangelistas, principalmente. La responsable de Integración de los Inmigrantes también ha comentado que hay que garantizar que los imanes puedan desarrollar su función adecuadamente aunque estos también deben hacer el esfuerzo de hablar en "castellano, valenciano, catalán o euskera"

Mientras se quitan los símbolos religosos católicos. Nos vemos con el velo dentro de poco y otras costumbres ancestrales de los musulmanes que poco a pocoquiren introducir en nuestro pais con el beneplácito de Zapatero

jueves 19 de noviembre de 2009

Una joven de 20 años lapidada hasta morir

Una mujer somalí de 20 años divorciada y acusada de haber cometido adulterio ha sido lapidada hasta la muerte por los islamistas de Al Shabaab en frente de una multitud de 200 personas, informa la BBC, que señala que uno de los jueces que trabajan para este grupo, Ibrahim Abdirahman, afirmó que la mujer había mantenido una relación con un soltero de 29 años.

Este juez explicó que la joven había dado a luz a un bebé muerto y que era culpable de adulterio, mientras que su pareja sólo fue condenada a 100 latigazos. Se cree que es la segunda vez que el grupo islamista condena a una mujer a ser apedreada hasta morir por cometer adulterio.

Los islamistas controlan grandes partes del sur de Somalia, donde han impuesto una interpretación de la ley islámica o ’sharia’ muy estricta. De acuerdo con diferentes informaciones de la aldea cercana a la ciudad de Wajid, a unos 400 kilómetros al noroeste de la capital, Mogadiscio, la mujer fue trasladada hasta un terreno donde fue enterrada hasta su cintura.

El juez también sentenció que su pareja fuese azotada con 100 latigazos en el mismo lugar de su lapidación. Según la interpretación que hace Al Shabaab de la ’sharia’, cualquiera que haya estado casado, incluso un divorciado, y que tenga una relación puede ser encontrado culpable de adulterio, un hecho castigado hasta la muerte.

A principio de este mes, un hombre también fue apedreado hasta la muerte por adulterio en la ciudad portuaria de Merka, al sur de Mogadiscio. Su novia, embarazada, ha sido absuelta hasta que dé a luz. El mes pasado, dos hombres fueron apedreados hasta la muerte también en Merka después de ser acusados de espiar.

El presidente islamista somalí, jeque Sharif Ahmed, tomó posesión de su cargo el pasado mes de enero y, aunque afirma que quiere implantar la ley islámica, Al Shabaab asegura que su versión de la ’sharia’ sería muy poco severa. Este país no ha tenido un Gobierno funcional desde hace 18 años.

Son auténticos animales

JOTA DE ALAKRANA

miércoles 18 de noviembre de 2009

EL SECUESTRO DEL ALAKRANA


Zapatero, o cómo sacar pecho después de hacer el ridículo

Jesús Cacho
Confieso que después del triste episodio vivido por los españoles con el secuestro del Alakrana, un servidor estaba convencido de que, el día en que se produjera la liberación, el Gobierno se iba a limitar a hacer mutis por el foro, tras emitir una nota de trámite dando cuenta del final feliz del episodio. Porque ha sido tanta la vergüenza, tanto el oprobio al que un grupo de saqueadores salidos del túnel del tiempo de la Edad Media ha sometido a este país, que pensaba yo que nadie, ningún dirigente político en su sano juicio, iba a pretender sacar pecho y obtener alguna rentabilidad del desaguisado.
Me equivoqué, porque uno siempre se equivoca con Zapatero. El desparpajo del personaje supera toda barrera que imponga el sentido del ridículo o aliente la más leve reserva de dignidad moral. El presidente ha vuelto a demostrar que es un auténtico good for nothing, que dicen los británicos, es decir, un insolvente, sin que ello sea óbice o cortapisa para que pretenda sacar petróleo electoral hasta debajo de las piedras.
Tras echarse a dormir durante semanas, el Ejecutivo tocó a rebato cuando, después de que los bucaneros llevaran a tierra a tres de los pescadores bajo amenaza de muerte, alguien advirtió en Moncloa, tal vez él mismo se dio cuenta, que el caso podía convertirse en una bomba de relojería para el Gobierno desde el punto de vista electoral, que es el único criterio que respeta ZP. Se creó entonces a toda prisa un gabinete de crisis, cuya presidenta se fue al día siguiente de viaje a Argentina, porque el asunto no corría prisa, ya saben, y porque –y ésta es la clave de lo ocurrido- lo prioritario era que el marrón se lo comiera otro, de modo que a mí no me salpique la mierda.
El secuestro ha puesto en evidencia el escaso prestigio de nuestro país en la esfera internacional, la incompetencia de nuestra diplomacia al mando de ese señor “tan eficaz” (ZP dixit) llamado Moratinos, la ausencia de talento ejecutivo del Gobierno que dice gobernarnos, la división entre sus ministros/as, las contradicciones inherentes a un Ejército que ha sido convertido por ese mismo Gobierno en una gigantesca ONG, la ineficacia de nuestros servicios dizque de inteligencia, y la falta de pulso del país en general, oposición incluida, para afrontar situaciones límites de fuste con el vigor y determinación de que haría gala todo país desarrollado que se precie.
Al final no hemos hecho otra cosa que pagar el rescate, el que los piratas habían pedido, de 4 millones de dólares. Sabemos que quienes han negociado en nombre del Gobierno de España no han regateado. Lo contrario hubiera sido un milagro. Lo asombroso es que los piratas no hayan pedido 8, 12 ó 18 millones de dólares, porque estamos seguros que Zapatero hubiera dado orden de pagarlos de inmediato, de donde se infiere que es mentira que los somalíes lean medios españoles y sepan de qué va la vaina en España, porque si supieran de qué pasta está hecho el sujeto, qué clase de carácter pétreo adorna al gobernante al que han tenido que enfrentarse, entonces, ya digo, hubieran exigido el oro y el moro y hasta la hijuela nos hubieran sacado.
Ahora será necesario escenificar un paripé de juicio con los dos piratas detenidos en España, para devolverlos sanos, salvos y cuanto antes a sus lares de polvo y arena, tal y como se ha comprometido el Gobierno a hacer. Parodiando la famosa frase pronunciada por Madame Roland camino de la guillotina, ¡Justicia, Justicia, cuántas tropelías se comenten en tu nombre! Lo cierto y verdad es que una banda de salteadores se ha llevado por delante la dignidad del Estado y la independencia, si alguna le quedaba, de nuestra Justicia, siempre sometida a los caprichos de jueces ansiosos de notoriedad y focos.
“Los únicos responsables son los piratas”
Mención especial merece la rueda de prensa que ayer tarde protagonizó la vice. De la Vega leyó un texto con muchos errores de dicción, para responder después a las preguntas de la canallesca en plan estricta gobernanta. Dura. Cabreada. Crispada. Justificando siempre la impericia del Gobierno, su clamorosa impericia. Escapan los piratas con la pasta y a la pregunta de por qué no han intentado trincarlos, con las fragatas de la Armada al lado, responde la Doña que “si supiéramos donde están, tenga usted por seguro que ya les hubiéramos cogido…” Lo que ha salvado a los pescadores ha sido “la acción concertada y combinada del Gobierno”. ¿Hace el Gobierno alguna autocrítica? Respuesta: “Los únicos responsables son los piratas”. Para reír o no parar de llorar.
Gran victoria, pues, la que acaba de obtener Zapatero y su Gobierno. Un éxito que consiste en tender puente de plata a los malhechores, ceder y retroceder en todo, pasar por el aro y agachar la testuz. Los piratas ya saben, a pesar de contar ahora con guardas armados a bordo, qué barcos tienen que tratar de abordar: aquellos que enarbolen pabellón español, perdón, vale decir de Euzkadi, que ésa es otra, porque allí irá raudo nuestro Zapatero a sacarles de apuros con el zurrón de la pasta listo para repartir entre los desheredados del desierto somalí. ¿Será esa la Alianza de Civilizaciones?
De modo que el personaje tiene motivos para sacar pecho. España ha alcanzado las más altas cotas de indignidad y ninguneo internacional. Ocurre que hay veces en que es preciso comerse colectivamente este tipo de marrones. Lo que no se puede consentir es que encima alguien pretenda venderte el desastre con un éxito, como ayer intentó hacer un personaje que a su incuria añade una falta de escrúpulos monumental. A más a más, el susodicho insistió ayer en pedir prudencia a los medios, es decir, ordenar silencio, ese tipo de silencio cómplice que en este episodio ha mantenido también la oposición.
Que sepa que si en este diario lográramos enterarnos de algún detalle relevante de lo sucedido, lo publicaríamos de inmediato. Porque es nuestra obligación y porque constituye la única forma honorable que conocemos de hacer frente a la realidad como hombres libres que somos: contando la verdad. Y si algún miembro de los servicios secretos españoles se anima a contar algo, ya sabe dónde encontrarnos. Lo que no podemos permitir es que a la humillación el señor presidente añada la burla. A eso no vamos a jugar. Y, por supuesto, calurosa enhorabuena para los marineros liberados, españoles y extranjeros, y para sus familias.

martes 17 de noviembre de 2009

Por qué no voy a vacunarme


Javier Fumero

No voy a vacunarme de la Gripe A. Lo tengo decidido.
Uno de los motivos es que no me encuentro (creo) entre los grupos de riesgo definidos por el Ministerio de Sanidad: mujeres embarazadas, enfermos crónicos de más de 6 meses de edad, trabajadores sociosanitarios y personal de los servicios públicos esenciales (Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, bomberos y personal de Protección Civil e instituciones penitenciarias).
Tampoco tengo enfermedades crónicas de tipo cardiovascular, ni respiratorias (displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística o asma grave); ni diabetes mellitus tipo I y tipo II con tratamiento farmacológico, ni insuficiencia renal, ni hemoglobinopatías, ni anemia, ni obesidad mórbida.
Nada. Uno ya tiene sus achaques pero ninguno responde a las patologías descritas.
Sin embargo, el principal motivo por el que no me voy a vacunar es la falta de confianza. No me fío de estas vacunas. Las empresas farmacéuticas, empeñadas en ganar mucho dinero, no me ofrecen garantías cuando tratan con los gobiernos, que pueden comprar milongas a cambio de beneficios.
Además, no son pocas las voces de médicos, enfermeros y personal sanitario en general que han alertado sobre los peligros derivados de estas prisas por comercializar antídotos, quizás no suficientemente chequeados.
En este sentido, resulta especialmente revelador el comunicado que elaboró hace algunas semanas el Sindicato Nacional de Enfermeras de Francia (puede consultarlo aquí) que, entre otras cosas, asegura:
-- Una vacunación masiva contra un virus gripal relativamente benigno presenta riesgos, por tratarse de una vacuna desarrollada demasiado rápido y con efectos secundarios que pueden degenerar en enfermedades autoinmunes o neurológicas.
-- El H1N1 es muy contagioso, pero muy poco agresivo: dos fallecimientos en Francia, de pacientes con enfermedades crónicas graves previas, y 11 casos graves… contra unos 2.000 muertos anuales en Francia ¡por la gripe estacional!.
-- Con esta vacuna existe el riesgo de contraer el llamado síndrome de Guillain y Barré. Se trata de un tipo de parálisis que empieza en los miembros inferiores para subir progresivamente. En sus formas graves puede provocar la parálisis de los músculos respiratorios y la persona afectada deberá entonces depender de un respirador artificial. Puede ser irreversible.
-- El paso de los ensayos clínicos a la administración sistemática es una fase particularmente sensible en el uso de los medicamentos. Si hay efectos secundarios inesperados, estos pueden afectar a gran número de personas antes de que se pueda retroceder. La vacunación inmediata de millones de personas con una vacuna poco probada –como es el caso- es preocupante: se trata de un experimento a gran escala.
Por todo lo anterior, yo voy a seguir los protocolos sanitarios habituales.
Pero además, me gustaría que la ministra Trinidad Jiménez despejara todo tipo de dudas sobre posibles vínculos entre el Gobierno Zapatero y los tres laboratorios farmacéuticos elegidos para elaborar los 37 millones de vacunas adquiridas por Sanidad: Novartis (22 millones de dosis de ‘Focetria’); GlaxoSmithKline (14,7 millones de ‘Pandemrix’); y Sanofi Pasteur (400.000 de ‘Panenza’).

domingo 15 de noviembre de 2009

ENTERRANDO MITOS MEDICOS



Tal vez no hace mucho tiempo se tragó un chicle y piensa que puede que esté pegado en alguna pared de su estómago. A lo mejor también cree que sólo utiliza un 10% de su cerebro y que el 90% restante lo tiene dormido. O no come por la noche porque le han dicho que engorda más; incluso se niega a levantar mucho peso por si le provoca una hernia. ¿Serán verdad, o simplemente son creencias que han pasado de generación en generación? Un grupo de pediatras británicos se han cansado de escuchar demasiados mitos médicos y han destapado ocho creencias que son mentira -o verdades a medias- y sólo existen en la cabeza de ya demasiada gente.

No se ha encontrado evidencia científica que avale que sólo utilizamos un 10% de nuestro cerebro. No existe ninguna área del cerebro inactiva. Como sucede con los músculos, utilizamos las regiones del cerebro según la actividad que se desempeñe. Cuanta mayor complejidad, mayor uso. Nunca se utiliza el 100% del cerebro simultáneamente. De hecho, sólo en grandes ataques epilépticos puede llegar a utilizarse toda la capacidad del cerebro al unísono. Tal vez este bulo se tejió cuando se afirmó que se utiliza el 10% del cerebro de forma consciente, mientras que el 90% restante se hace inconscientemente.

La mítica regla de que se puede comer algo que se ha caído al suelo si no han transcurrido cinco segundos también se desmonta. Hay bacterias que tienen una capacidad de adhesión a los alimentos en pocos segundos. La salmonella, por ejemplo, sobrevive en la madera o alfombras durante semanas, y siente especial admiración por subirse a un alimento que cae al suelo en pocos segundos. Depende del tipo de alimento, de la bacteria y del suelo. Pero los microbiólogos afirman que al 99% de estas bacterias les bastan cinco segundos, sobre todo si el alimento es un trozo de carne y el suelo, un azulejo.

No crecen las uñas y el pelo una vez muerto. La idea surgió de una ilusión óptica. Al morir, el cuerpo se deshidrata, la piel se seca y es como si encogiera. Por eso parece que el pelo y las uñas crecen, pero es falso. Físicamente es imposible: en el hipotético caso de que pudiera producirse este crecimiento, requiere la actividad de un conjunto de hormonas que, al morir la persona, mueren junto a ella.

Hay supuestos que reiteran que el color de la orina indica la hidratación de la persona. “La orina tiene que ser clara. Si es oscura, significa que no bebemos todo el agua que deberíamos tomar”. En este caso, los invetigadores dicen que es una verdad a medias. Sí es cierto que una orina con más color es un síntoma de deshidratación, pero no tiene por qué ser así. Puede ser también por el proceso de ósmosis: a mayor cantidad de sustancia a disolver en una cantidad de orina, es entendible que presente un color más fuerte.

No se asuste si convive con un sonámbulo y se levanta por la noche. En ningún caso existe el riesgo de que le dé un ataque al corazón o sufra un daño cerebral si lo despierta. Se recomienda no hacerlo simplemente para no confundir ni asustar al propio afectado. Por nada más.

Otra de las creencias que seguro le habrán advertido alguna vez es tener cuidado con los chicles que, si se tragan, pueden quedarse pegado durante años en el estómago. Tal vez este mito nació –es totalmente falso- para evitar que todos los chicles terminasen en el estómago de todos los niños. No se preocupe: el estómago está lo suficientemente preparado como para enfrentarse sin ningún problema a estos ‘contratiempos’.

Leyendas urbanas del hombre y su sexo

Es imposible y falso que los hombres piensen en sexo cada siete segundos. Si un hombre permanece despierto 15 horas al día, pensaría más de 7.700 veces al día en el tema. No cuadran las horas en el reloj, aunque no falten ganas. Sí es cierto que piensan más que las mujeres, aunque la diferencia va menguando conforme pasan los años. Un estudio refleja que un 54% reconoce pensar en ello una o varias veces cada 24 horas frente al 19% de mujeres.

Quizá la más extendida y popular de las creencias es que el tamaño de los pies se asemeja al tamaño del órgano sexual masculino. No se lo crea. La ciencia creó este mito al contar que los genes Hox, implicados en el desarrollo embrionario, inciden tanto en el crecimiento de los dedos de las manos y pies como en el desarrollo del pene. De ahí surgió la relación entre los tamaños de las distintas partes del cuerpo. Pero no tiene nada que ver: unos pies grandes no necesariamente suponen un mismo tamaño en otras partes.

sábado 14 de noviembre de 2009

EL PSOE ENSEÑA A MASTURBARSE

LA MALA EUCACION Y LA FALTA DE RESPETO EN ESPAÑA


Suspenso en Educación

Nadie se levantó de su asiento. Cuando el abuelo entró en el vagón del metro llevando en brazos un niño de pocos meses de edad, nadie hizo ademán de cederle el sitio. Había chicos y chicas jóvenes, pero también personas de mediana edad, que fijaban la vista en el libro que llevaban entre las manos, que escuchaban música mirando al techo o que se hacían los despistados. Finalmente, un hombre de unos 50 años, que portaba varias bolsas, les ofreció su asiento. Y lo hizo recriminando en voz alta la actitud de quienes viajaban con él. ¿Cómo era posible que, siendo de las personas de mayor edad que viajaba en el vagón y estando cargado con bolsas, hubiera tenido que ser él quien se levantase? ¿Por qué nadie más tuvo la educación de hacerlo? Se trata de una anécdota real que se repite con cierta frecuencia en nuestra sociedad, donde los comportamientos corteses y la atención para con los demás no son ya la regla sino la excepción. El sociólogo Javier Elzo entiende que se trata de un tema recurrente que se manifiesta en las más diversas situaciones. Una de las más frecuentes es la del uso del «tú»: “hemos llegado a un mal tuteo: no se trata del tuteo sueco, sino de una falta de respeto a los mayores. Y eso se nota especialmente con los profesores de primaria y de secundaria, a los que los alumnos tratan como si fueran un amiguete más”. Vivimos, pues, ante una pérdida de los códigos de respeto intergeneracionales que Aquilino Polaino, catedrático de psicopatología del CEU, vincula muy directamente con una sociedad cada vez más individualista en la que “el compromiso entre personas es moneda de poca circulación, la palabra empeñada sirve de muy poco, hay una tendencia al hedonismo generalizada y donde se reclaman los derechos y se olvidan los deberes”. Elzo abunda en ese sentido al señalar cómo ese individualismo exacerbado ha fragilizado enormemente los lazos sociales. Y sin ellos, estas actitudes que desprecian las normas de educación acaban generalizándose. Elzo entiende que la primera responsabilidad, en este sentido, es de los medios de comunicación. “Cuando uno ve los programas que ocupan gran parte del horario televisivo, como son los de corazón, y se da cuenta lo de horteras y ordinarios que son, no puedes pretender que la gente se comporte de manera cortés en la vida cotidiana: simplemente están imitando lo que ven”. Pero más allá de quiénes sean los causantes, y de que los programas televisivos influyan decisivamente o no en las prácticas sociales, lo cierto es que estamos inmersos, dicen los expertos, en una epidemia de preocupante individualismo que se caracteriza por su completo desinterés por los demás. Como dice Elzo, “la gente va a su bola (por utilizar los términos que ellos emplean) y le da igual quién tenga al lado”. Y, al final, el otro sólo es importante cuando nos sirve de algo. Así, asegura la psicóloga clínica y escritora Lola López Mondéjar “no vemos al otro como un semejante sino como alguien meramente funcional. El otro nos interesa en la medida en que nos es útil. En ese sentido, nos comportamos como si hubiéramos sustituido las normas éticas por las leyes mercantiles. Si vales algo, te respetan; si no, te conviertes en invisible”. Polaino coincide en esta utilización instrumental de los demás como comportamiento en alza de de nuestra sociedad. “O se pasa de los demás o se les manipula para conseguir algo de ellos”. Y eso, que para el catedrático constituye la esencia del individualismo, da como resultado una comunidad “donde la relación entre las personas es cada día más liviana, y donde cada uno se blinda en su yo. Estamos en un mundo lleno de narcisismo, y así no hay manera de hacer sociedad”.

"O se pasa de los demás o se les manipula para conseguir algo de ellos. La relación entre las personas es cada día más liviana, y donde cada uno se blinda en su yo. Estamos en un mundo lleno de narcisismo, y así no hay manera de hacer sociedad” .
Una situación que sufren especialmente, avisa López Mondéjar, quienes no tienen nada que ofrecer en ese juego utilitario. Es decir, aquellos que están en situación de necesidad. “Este ideal igualitario que pretende hacernos tratarnos a todos del mismo modo es algo que no se puede consentir porque el débil siempre necesita más apoyo. Esa falta de cuidado que hoy percibimos con los ancianos, las mujeres etc., es señal de que hemos perdido importantes valores sociales”. Algo que se deja sentir especialmente en contextos, como el de los negocios o el del trabajo, donde ayudar a alguien que está pasando una mala época o que ha caído en desgracia es visto como un notable signo de debilidad. “Estamos en el mercado y tenemos que ser fuertes y competitivos, porque nadie quiere un producto defectuoso. Por eso, como se nos exige que tengamos la apariencia de un producto óptimo, alejamos de nosotros la debilidad: la negamos siempre que podemos”. Y los jóvenes son el colectivo que más ha interiorizado esta ilusión de fortaleza. Como cuenta López Mondéjar, es muy llamativo que los jóvenes no sólo traten de aparentar rudeza y que, por tanto, no se atrevan a mostrarse en situaciones en las que quedan expuestos, sino que “ni siquiera se permiten hablar entre ellos de debilidad. El que lo hace es visto como un bicho raro”. Para Polaino, estas actitudes de los jóvenes tienen que ver con la imitación de los comportamientos que ven en su vida cotidiana, pero avisa de que no es infrecuente que estos fenómenos circulen en doble dirección y que los adultos acaben por copiar actitudes adolescentes: “también los mayores imitan a los jóvenes y tratan de seguir su mismo itinerario. Del mismo modo que cada vez vemos más cuarentañeros que tienen su movida los viernes por la noche (solteros, casados, de todo), también vemos más adultos que no toman en cuenta las normas de educación. Cuando la insolidaridad se hace carne termina por afectar a todo el mundo”. Con consecuencias en todos los estratos sociales y en todas las capas de edad, por tanto: “hoy no se atiende a las personas de la tercera edad con la misma educación con que se las trataba en buena parte del siglo XX pero tampoco los mayores saben dar a los jóvenes lo que necesitan. Cuando a un joven se le concede tiempo y se le enseña, responde muy bien. Porque los jóvenes también tienen ganas de ser generosos de apoyarse en los demás y de crecer, y es algo que esta sociedad individualista no puede bloquear”.

Estoy harta de hacer este comentario de que hay una mala educación y falta de respeto tremenda. Los padres deberían educar bien a sus hijos y lo que tienen que hacer. Esto que cuentan aquí, quizás sus padres no les han enseñado a sus hijos que cuando en un transporte publico entra alguien con un niño, una persona mayor hay que cederle el asiento. Que hay que dar los buenos días cuando se encuentra en la escalera con un vecino que hay que ceder el paso a una persona mayor cuando se encuentran en un puerta. Todo esto hoy en dia, salvo contadísimas ocasiones huelga. Estamos en el TODO VALE y en un pasotismo tremendo. Los culpables, los padres que pasan muchos de estas normas de educación.Os contaré algo: Un dia entre en una tienda y a la señora le dije por favor me puede dar esto y luego le dije perdone, por favor quiero esto otro y la señora muy airada me dijo: DEJE USTED YA EL POR FAVOR, me quede de palo y la contesté que a mi me habían educado a pedir las cosas por favor. Lo que tenía que haber hecho es haber marhado y decirle: Mire usted, me he equivocado de tienda esta debe ser la tienda de los maleducados.